En México existen varios tipos de poderes notariales, clasificados según las facultades que otorgan:
Poder General para Pleitos y Cobranzas
Faculta al apoderado para representar al poderdante en juicios, procedimientos legales y realizar cobros. Es el más común en asuntos litigiosos.
Poder General para Actos de Administración
Permite al apoderado administrar los bienes y negocios del poderdante: firmar contratos de arrendamiento, cobrar rentas, manejar cuentas bancarias y realizar actos administrativos.
Poder General para Actos de Dominio
Es el más amplio y permite al apoderado vender, comprar, donar, hipotecar y disponer de los bienes del poderdante. Debe otorgarse con especial cuidado por su alcance.
Poder Especial
Se otorga para un acto jurídico específico y determinado. Por ejemplo: vender un inmueble en particular, cobrar una deuda específica o representar en un trámite concreto. Se extingue una vez realizado el acto.
Poder para Actos de Riguroso Dominio
Similar al poder para actos de dominio pero limitado a operaciones específicas, como la venta de un inmueble determinado.